viernes, diciembre 14

España sorprendente... Almagro, Ciudad Real

Hace 12 años, y por un capricho del destino, mi amiga Laura y yo, terminamos visitando la maravillosa ciudad de Almagro, en la ruta del Quijote, en Castilla La Mancha, sin siquiera saber de la existencia de este lugar.


A sólo 200km de Madrid en la ruta que va a Andalucía, se encuentra esta ciudad medieval que permanece intacta y es una verdadera joya histórica y arquitectónica. Almagro es una ciudad sorprendente. La sorpresa comienza ya en su Plaza Mayor que no es cuadrangular como todas sino oval, con una sucesión infinita de ventanas verdes, y columnas de piedra. En la Plaza, plena de tabernas de todos los estilos, se muestra ya un buen avance de la gastronomía típica de la zona en la destacan las berenjenas de Almagro, variedad típica de esta área y un sinfín de tiendas de artesanía donde se destaca el encaje a bolillo que todavía hoy hacen a mano las señoras mayores del pueblo.



Aquí también se encuentra esa joya del espectáculo, única en su género, que es el Corral de Comedias, un teatro a cielo abierto que data del siglo XVII, y donde se estrenaron obras de Calderón de la Barca, Miguel de Cervantes o Lope de Vega. Estaban ensayando para el festival que se lleva a cabo todo los años en julio, y tuvimos la fortuna de poder ingresar y ver este lugar único en toda España.



Almagro, cuna de Calatrava, cuyo nombre viene probablemente del árabe almagreb (tierra arcillosa rojiza con óxido de hierro que se utilizaba para pintar vigas y columnas en la zona), es un oasis en el medio de La Mancha. Ser la sede de la Orden de Calatrava y la ubicación de los banqueros flamencos y alemanes de Felipe II trajo un aura de prosperidad a la comarca.



Las temperaturas extremas de La Mancha hicieron que los árabes trajeran hasta aquí la cultura de las callecitas estrechas y de los patios. Una cultura que ha sobrevivido con el aporte de diversas épocas y civilizaciones.


Me alojaron en el increíble Parador Nacional de Almagro, antiguo convento franciscano de Santa Catalina del siglo XVII, restaurado para alojar a los huéspedes en un ambiente entre místico y escolástico, con habitaciones austeras con techos de vigas azules y mayólicas en las paredes, que es un oasis de paz . Allí desayuné deliciosos platos manchegos como "Duelos y Quebrantos", una especie de revuelto gramajo pero con tocino y algo más... plato típico de esta región.


Yo estuve en abril, pero en Julio, coincidiendo con el Festival Internacional de Teatro, merece la pena una visita especial a Almagro, pese al calor veraniego de La Mancha. Almagro es un paseo por la historia. Merecen una visita la iglesia de los Dominicos, San Bartolomé, la de la Madre de Dios, las ermitas de San Juan, San Blas o San Francisco, así como la de San Agustín, hoy convertida en lugar de exposiciones.

Los invito a dar un pequeño paseo por Almagro en el siguiente video.







Más información:

Ciudad de Almagro: http://www.ciudad-almagro.com/
Parador Nacional de Almagro: http://www.paradores.es/castellano/paradores/ficha.jsp?selparador=6

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